Hans Christian Andersen nació en Odense, Dinamarca, en 1805. Poeta y escritor de profesión, llegó a convertirse en uno de los mejores genios del romanticismo. No obstante, no lo tuvo nada fácil para llegar a la cima.
Andersen nació en el seno de una familia humilde, de modo que tuvo que formarse de manera autodidacta. Le influenciaron poderosamente las lecturas de grandes autores como Goethe, Schiller y E.T.A Hoffmann. Era un romántico pero no triunfó demasiado en el amor. Los romances serÃan muy escasos durante toda su vida. La verdad es que el genial escritor danés estaba bastante acomplejado debido a su fÃsico poco agraciado. Por ello se volcó siempre en la literatura, su gran vocación, mientras que la pasión la dejó a un segundo plano. No obstante, su amor platónico serÃa la cantante sueca Jenny Lind.
Su padre era un zapatero que falleció cuando él tenÃa sólo once años. Asà pues, no pudo acabar sus estudios. Cuando tiene catorce años realiza un viaje a Copenhague con el fin de convertirse en un famoso dramaturgo. Sin embargo la suerte no estaba entonces a su favor. Debido a la crisis del reino por las rÃgidas condiciones del tratado de paz de Kiel y por su poca formación tuvo serios problemas para triunfar en ese momento.
Pero Hans Christian Andersen no se rindió. Contó con la ayuda de algunas personas adineradas y consiguió estudiar. En 1828 ya tenÃa el tÃtulo de bachiller. Un año antes empezó a adquirir cierta fama gracias a su poema “El niño moribundo”, muy en la lÃnea de los románticos de tal perÃodo. Su obra tenÃa ya varias similitudes con los autores alemanes. De esta Ãndole van a ser sus epigramas y poemas, llenos de sentimentalismo y patriotismo.
Como con sus obras teatrales no habÃa cosechado el éxito deseado y también porque se morÃa de ganas de conocer mundo, el joven Andersen decidió viajar por varios paÃses como Alemania, Italia, Francia, TurquÃa, Grecia, Suecia, España y Gran Bretaña. Las impresiones de estas vivencias las plasmó de forma magistral en sus cuadernos y libros de viaje como “En Suecia” o “En España”. En Inglaterra tuvo la oportunidad de conocer a uno de los grandes: Charles Dickens. Ello fue muy favorable en cuanto a la carrera de Andersen. Y es que el apasionante realismo de Dickens lo influenció y le dio un valioso equilibrio entre ficción y realidad.
Fue en 1835 y otra vez en su tierra natal donde empieza a recoger los frutos sembrados, con paciencia y tenacidad. De este modo, comienza a ganar fama cuando sale a la luz su novela: “El improvisador”. Seguidamente se puso a escribir: “O.T” y “Tan sólo un violinista”. Otras piezas teatrales que realiza son: “El mulato” y también una autobiografÃa, que lleva por tÃtulo: “La verdadera historia de mi vida”.
Andersen se inspiró tanto en narraciones populares como en hazañas mitológicas de procedencia alemana y griega. También le sirvió de mucho a la hora de coger papel y pluma, su propia experiencia vital y su percepción del mundo. Entre 1835 y 1872 realizó 168 cuentos protagonizados por personajes cotidianos, animales, héroes mÃticos y objetos con animación propia. Se trata de una colección de obras tan mÃticas como “La sirenita”, “La pequeña vendedora de fósforos”, “Pulgarcita”, “El patito feo” o “La Reina de las Nieves”.
En 1867 fue nombrado Hijo Predilecto y Ciudadano Honorario de su ciudad natal. Cuatro años después, escribirá la última de sus novelas: “Pedro el afortunado” que sale a la luz en 1871. Al cabo de un año, publica la última entrega de sus populares cuentos de hadas. Los últimos años de su vida los pasará junto a la familia de Moritz Melchior, un comerciante judÃo con el que vivió hasta su muerte.
Los famosos cuentos de Andersen están dirigidos esencialmente a los más pequeños. Éstos contarán casi siempre con una mezcla inconfundible de fantasÃa y realidad. Además podremos hallar las más fascinantes aventuras, llenas de humanidad y emoción. Sin embargo se puede hacer una lectura más profunda de sus obras. El significado moral y filosófico que tienen siempre las historias de Andersen hacen que éstas resulten muy interesantes a los adultos.
Los de Andersen guardan cierta similitud con los cuentos de Perrault o de los hermanos Grimm. El autor danés identificó sus protagonistas con virtudes y vicios humanos para plasmar la continua lucha entre el bien y el mal. También hallamos ciertos datos autobiográficos como en el caso de “El patito feo”. En sus obras encontramos un profundo sentido de la justicia, de la fuerza del amor por encima del odio, entre otros valores universales. Algunos de sus personajes más débiles se resignan de forma paciente a su vida hasta que un buen dÃa llega una hada madrina y lo arregla todo, todo y todo. Más que nada, lo que ocurrió a Andersen realmente es que por su origen humilde en principio no tenÃa posibilidades de triunfar pero al final consiguió convertirse en un escritor de éxito. Lo plasma perfectamente en sus cuentos, llenos de personajes desvalidos que un dÃa llegan a triunfar. Éste es el caso de “Le briquet” (1835) o “Hans le balourd” (1855). Los personajes más incómodos con la vida que les ha tocado los encontraremos en historietas como: “El patito feo” (1842), “La pequeña Ondine” (1835) o “La DrÃade” (1868). Además, frecuentemente, en las fábulas del autor danés los personajes tienen que elegir entre razón y sentimiento. Ello lo hallamos por ejemplo en “La Reina de las Nieves” (1844) o “No servÃa para nada” (1853). También se centra a veces en objetos mágicos que cambian la vida de las personas. Ejemplo de ello son: “Los zuecos de la felicidad” y “Las zapatillas rojas”.
Pero otro de los temas importantes que toca el escritor es el de la muerte. De ella no nos transmite una sensación funesta y negativa, sino que más bien nos la presenta como una parte más de la vida y una continuación de ésta. Y es que Hans Christian Andersen no tenÃa miedo a la muerte, porque era religioso y creÃa en el más allá. A él le llegó su hora el dÃa 4 de agosto de 1875. Su funeral, el 11 de agosto, contó con la presencia del Rey de Dinamarca. Lo que pensaba Andersen de la existencia humana se resume en estas palabras: “la vida de cada hombre es un cuento de hadas escrita por la mano del Señor”.

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Hans Christian Andersen fue un escritor que escribió más de 150 cuentos infantiles los que lo han llevado a ser reconocido como uno de los grandes autores de la literatura mundial.
¿Quién no ha leÃdo o sentido hablar de los cuentos de Hans Christian Andersen? Entre ellos están “El patito feo”, “El traje nuevo del emperador”, “La reina de las nieves”, “Las zapatillas rojas”, “El soldadito de plomo”, “El ruiseñor”.
Algunas de las obras de Hans Christian Andersen han sido traducidas a más de 80 idiomas y se han realizado numerosas adaptaciones a teatro, ballet, pelÃculas, dibujos animados…