buscar
Espanol flagIngles flag






Tiempo estimado de lectura 4:41 min. rellotge



Emily Dickinson

Emily Dickinson nació el día 10 de diciembre de 1830 en Amherst, Massachusetts. Era la hija mediana de un importante abogado y representante en el congreso de los Estados Unidos: Edward Dickinson, y de su mujer, Emily Norcross Dickinson.

La familia era puritana y muy estricta en lo religioso. Ésta llevaba ocho generaciones en Nueva Inglaterra. De 1840 a 1847 Emily cursó sus estudios en una academia de Amherst. También, entre 1847 y 1848 estudió en el seminario para chicas de Mount Holyoke, que hoy en día es la Universidad de Mount Holyoke, en South Hadley (Massachusetts).

La escritora estadounidense, que fue una adolescente entusiasta, se separó completamente de la sociedad a la edad de 30 años. Pero hubo excepciones como un viaje que realizó a Washington D.C, a finales de la década de los cincuenta, y algunos viajes a Boston para tratarse la vista, a principios de los sesenta. Llevó una vida totalmente recluida, encerrándose en sí misma. Se quedó en Amherst, en la misma vivienda de la calle principal, desde 1855 hasta el día de su fallecimiento. Tenía muy poco contacto con la gente y éste sólo se daba a través de la correspondencia. Emily gustaba de escribir cartas especiales y un tanto enigmáticas a sus seres queridos. Sobre los motivos que llevaron a Dickinson a encerrarse de tal forma desde tan joven y para el resto de su vida se ha especulado mucho. Inicialmente se creía que a la poetisa le daban arrebatos sentimentales y románticos, pero hoy en día se duda de ello. Lo que está claro, sufriera mal de amores o no, es que quería estar sola.

El aislamiento, aunque pudiera parecer lo contrario, le trajo cosas positivas a Emily. De este modo, la inspiración le vino a través del silencio y desde el día en que decidió aislarse creó una poesía de lo más original. Una de las primeras personas que se percataron del gran talento de ésta fue el religioso y novelista Thomas Higginson. Éste, aunque valoraba mucho el talento de la joven promesa y era su mentor literario, la aconsejó de no publicar sus creaciones. Y es que éstas transgredían las pautas literarias establecidas en aquellos tiempos.
Por otra parte, sí tuvo personas que la animaron de verdad. De esta forma, su amiga la escritora Helen Jackson, intentó convencerla para publicar sus obras. Le decía que tenía que sacar a la luz un libro con varios de sus excepcionales poemas. Pero el intento fue en vano. Así, Emily Dickinson solamente logró publicar siete poemas durante toda su vida. Por lo tanto, mientras vivía no tuvo apenas éxito y fama. No obstante, después de su muerte la valía de su poesía ya ni se cuestiona. Además, tenemos la oportunidad de conocer toda su extensa obra, ya que tras el fallecimiento de la autora norteamericana, se encontraron ni más ni menos que 2000 poemas. Después de conocer estos escritos, Higginson y Mabel Loomis Todd, una amiga que vivía en Amherst, editaron lo que sería la primera selección de sus obras: “Poemas” (1890). El libro consiguió una gran aceptación por parte del público y resultó ser todo un éxito.

Toda la obra de Dickinson vale la pena. De ésta destacaremos el siguiente fragmento: “No era la muerte, pues yo estaba de pie y todos los muertos están acostados, no era de noche, pues todas las campanas agitaban sus badajos a mediodía, no había helada pues en mi piel sentí sirocos reptar, ni fuego pues sólo mis pies de mármol podían helar un santuario, y sin embargo, se parecían a todas las figuras que yo había visto ordenadas para un entierro, rememoraba el mío, como si mi vida fuera recortada y calzada en un marco, y no pudiera respirar sin una llave, y era como si fuera medianoche, cierto. Cuando todo lo que late se detiene y el espacio mira a su alrededor la espeluznante helada, el primer otoño que llora repele la apaleada tierra, pero todo como el caos interminable, insolente, sin esperanza, sin mástil, ni siquiera un informe de la tierra para justificar la desesperación”.

Según algunas investigaciones bastante recientes, existieron dos personas en la vida de Emily, las cuales tuvieron una gran influencia en sus escritos y fueron muy importantes para ella. Éstas eran Charles Wadsworth, un religioso de Filadelfia, y Otis P. Lord, que era un gran amigo de su progenitor. Pero si hubo alguien realmente relevante para ella ésta era sin duda: Susan Dickinson, su cuñada. A lo largo de más de 35 años las dos mujeres fueron vecinas y compartieron un gran amor a la literatura. Emily envió a su amiga Susan más de 400 poemas. Ello supone más del doble de lo que envió a otros con los que se escribía. La cuñada de Emily fue la única que llegó a persuadir la poetisa para modificar un poema.

Los poemas de Dickinson se caracterizan por estar escritos en pocas combinaciones de versos yámbicos de tres o cuatro pies, en cortas estrofas. Cambiaba los efectos de la rima y para ello usaba rimas a menudo asonantes. Éste sería un precedente y una gran influencia para los poetas del siglo siguiente. Y es que casi todos ellos utilizaron este mismo recurso literario. El lenguaje de la genial poetisa es más bien sencillo. Sin embargo, su sintaxis es complicada y encontramos una gran variedad de connotaciones de todo tipo, que surgen a partir de palabras normales. Tanto sus imágenes como sus metáforas son el fruto de una de una excepcional observación y visión de la naturaleza. Su prodigiosa imaginación gustaba de realizar algunos juegos creativos. Ello se plasma en la ingeniosidad de expresión que hallamos en su poesía. Se asemeja en esto a los relevantes poetas Metafísicos del siglo XVII. A Dickinson le entusiasmaba combinar temas diferentes, los cuales se transmiten siempre a través de un sentimiento profundo. El uso de las formas del verso más familiares otorga a su obra una autenticidad de carácter místico que tiene semejanzas con la obra del poeta británico William Blake. La edición completa de sus poemas no salió a la luz hasta el año 1960. Dos años antes había salido una publicación en tres volúmenes sobre su correspondencia.

Emily Dickinson, que falleció el día 15 de mayo de 1886. Siempre tuvo presente el tema de la muerte y lo plasmó en su obra: “No se lo dije al jardín, todavía no sea que me conquiste, no tengo suficiente fuerza ahora para decírselo a la abeja, no lo mencionaré en las calles porque las tiendas me mirarían, que alguien tan tímido, tan ignorante, tenga el descaro de morir”.








...por Carme Bosch ...por Carme Bosch


Patrocinador



Otros Reportajes:


Los más comentados:




Publicidad




Patrocinador




3 comentarios en Emily Dickinson

  1. Merece la pena descubrir los poemas de Emily Dickinson. No entiendo qué provocó el aislamiento en su vida pero lo que está claro es que esas horas  de soledad le ayudaron a escribir grandes frases.

  2. Hay gente que, enigmaticamente, un buen día decide no salir más de casa y pueden estar 20 o 30 años casi sin contacto con el mundo exterior. En el caso de Emily Dickinson, aprovechó su tiempo y lo dedicó a la literatura.

  3. Uno de los poemas de Emily Dickinson:

    “Cuando cuento las semillas
    sembradas allá abajo
    para florecer así, lado a lado;

    cuando examino a la gente
    que tan bajo yace
    para llegar tan alto;

    cuando creo que el jardín
    que no verán los mortales
    siega el azar sus capullos
    y sortea a esta abeja,
    puedo prescindir del verano, sin queja”.

Publicidad



En colaboración:
Fox   National Geographic Channel   Feelnoise   Foxlife   Guinness World Records   Phaidon   Blume   Editorial Planeta

| PortalMundos.com Internacional |
fltx Europa: España fltx América del Norte: México, US en español fltx América Central: Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana fltx América del Sur: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela

PortalMundos Factory, S.L. | 2000 - 2013 | Hosting Profesional por :: isyourhost.com ::